N O T I C I A S D E M U R C I A
Cosas de
la Murcia urbana, huertana, montana y ultramontana (algunas inéditas,
algunas inauditas)
12.05.12 Me
tiro dentro, me voy contigo
Es lo que decía un anciano el otro día en
el entierro de su cuñado, con los brazos abiertos, de pie, al borde de
la fosa descubierta. “Me tiro dentro, me voy contigo; para mí has
sido un auténtico hermano”, afirmaba entre lágrimas,
mientras los operarios manejaban las cuerdas con destreza para bajar el
ataúd, y sus sobrinos pensaban que se había vuelto loco. Fue en
el cementerio municipal de Murcia, un lugar tranquilo y pacífico, por lo
general, quieto, poco transitado, con el silencio suficiente como para
reflexionar sobre el paso del tiempo con la hondura necesaria. “Me tiro
dentro, me voy contigo”, repetía el anciano, mientras una mujer
joven lloraba en segunda fila, la misma que había estado cuidando al
difunto los últimos cinco años, los mismos en los que él
se había ido apagando poco a poco, tras la muerte de su mujer. La chica
tenía los ojos enrojecidos y la cara hinchada a consecuencia de haber
estado llorando la mayor parte de las últimas 36 horas, tiempo
transcurrido desde el fallecimiento. A los hijos del muerto, en cambio, se les
veía tranquilos. Con una honda pena tras las gafas de sol, pero
tranquilos, como si se hubieran ido haciendo lentamente a la idea de que a su
padre, ahora, dada la situación, lo que más falta le hacía
era descanso eterno (en realidad deberíamos decir ‘descanso
infinito’, porque lo eterno en esencia es algo que no tiene ni principio
ni fin, pero bueno, la expresión es la que es). Comparando las caras y
actitudes del cuñado, los hijos y la cuidadora, me asalta la
cuestión del origen de los sentimientos, y me doy cuenta de que eso es
anterior a si son verdaderos o no. Me refiero a cómo se generan los
sentimientos, qué determina que surja uno u otro. Después
vendrá ver si son verdaderos o no, pero antes de cuestionarnos sobre
esto ¿no sería mejor tratar de encontrar el origen? Incluso
porque tal vez, una vez hallado este, lo siguiente se manifieste por sí
solo. ¿Habrá estudiado alguien cómo se generan los
sentimientos? Supongo que sí, alguna universidad estadounidense
habrá elaborado un informe sobre ello. Mientras busco por ahí, me
quedo con la frase: “Me tiro dentro, me voy contigo”. Tal vez la
suelte en el próximo entierro familiar (si Dios quiere que no sea el
mío), aunque solo sea para ver la cara que ponen mis sobrinos.
12.04.30 Lo que tú eres yo fui, lo que yo soy
tú serás
Esta idea tan sencilla alusiva al inexorable paso del
tiempo es el eje central de numerosas inscripciones funerarias que podemos
encontrar en distintos lugares y épocas, con más o menos
variaciones. La primera vez que me tropecé con ella fue hace unos 20
años, en el cementerio municipal de Murcia. Se aprende mucho
paseando por los cementerios,
leyendo inscripciones, pensando cómo fue la vida de los que murieron,
cómo fue su muerte, cómo quedaron los que quedaron...

Tan acertada me pareció la composición que
la repetí hasta memorizarla. Ahora, gracias a internet, he descubierto
que hay otra versión en la tapia del cementerio de Fuentemilanos, a 15
km de Segovia: “Un padrenuestro por mí / te pido reces hermano /
que más tarde o más temprano / tienes que venir aquí. /
Como tú estás yo me vi / como yo estoy te verás / y luego
te gustará / el que lo recen por ti”. Prácticamente igual
la encontramos en una cerámica del cementerio de Manises, en Valencia.
Otra, algo más diferente, está en una tumba del cementerio de Castellón:
“Piensa, mortal, / quien quiera que tú fueres / que fui lo que
tú eres / no hay edad prefijada / tal vez hoy seas lo que yo soy / no te
importa mi nombre tan siquiera / yace aquí quien te espera”.
Volviendo a Fuentemilanos, justo al lado de la inscripción ya citada se
encuentra otra que gira en torno a la misma idea, pero más resumida y
directa: “Aunque me ves que aquí estoy / tan triste, pálido
y feo / me vi como te ves / te verás como me veo.” Nuestro genial
Quevedo recoge esta última versión y nos la devuelve mejorada con
su particular estilo: “Tú, que me miras a mí / tan triste,
mortal y feo / mira, talegón, por ti / que como te ves me vi / y
veráste cual me veo.”
Tan exitosa ha sido la fórmula entre las
composiciones funerarias que incluso ha saltado el Atlántico. La
encontramos a la entrada del cementerio de Los Arcos, en Melipilla, Chile,
reducida a una sola frase: “Fui lo que tú eres, serás lo
que soy.” Pero cuando realmente di un salto en mi silla fue cuando la
hallé entre las tradiciones de la Irlanda profunda. Mi amigo Pat Clarke
y yo acabábamos de visitar las ruinas de la abadía de Fore, un
priorato benedictino en el condado de Westmeath, centro de peregrinaciones
durante toda la Edad Media. Tiene el lugar cosas muy curiosas, tales como un
viejo árbol del que se dice que su madera no arderá, y que
está junto a un pozo cuyas aguas nunca hervirán. Por ahí
empezó nuestra conversación en el pub al que fuimos a continuación a tomar unas pintas de
Guinness, of course. Estuvimos de
acuerdo en que el árbol y el pozo simbolizarían la inmortalidad
del alma, frente a la mutabilidad de todo lo terrenal, y llegados a este punto,
mi amigo cogió un trozo de papel y escribió:

Transcripción: “Remember man as you pass by
/ As you are now, so once was I / As I am now, you’re sure to be / so now
prepare to follow me”. Traducción: “Recuerda, hombre, al
pasar por aquí / tal como tú eres ahora, así una vez fui
yo / tal como yo soy ahora, estás seguro de ser / así que ahora
prepárate para ir detrás de mí.” Leído el
texto en inglés el parecido se incrementa, por la aliteración y
la rima en –i. Es curioso ¿no? ¿Qué creen ustedes?
¿Viajó de allá para acá o viceversa?
12.04.26 La
piedra filosofal es el coño de Scarlett Johansson
Transcurrido el tiempo necesario para recomponer nuestro
cerebro después de tamaño hallazgo y recuperada la razón
tras el torbellino de imágenes imaginado, échenle un vistazo a
este reportaje del 20 Minutos de ayer, teniendo en cuenta que la zagala, a sus
27 años, mide 162 cm y pesa unos 55 kg (un par arriba, un par abajo; en
función de las características del personaje en el que
esté)
http://www.20minutos.es/noticia/1396425/0/entrevista/scarlett-johansson/los-vengadores/
¿Es o no el coño de la deliciosa
pequeña Scarlett la mismísima piedra filosofal que buscaron
durante siglos los alquimistas? Sin duda, lo es. Y lo hemos descubierto en
noticiasdemurcia.com
12.03.31 Encontramos
la piedra filosofal: es el coño de Scarlett Johansson
A esta sencilla y tal vez intrascendente pero sin duda
novedosa conclusión ha llegado el equipo de redacción de
noticiasdemurcia.com, tras reflexionar sobre la realidad que nos rodea y
analizar los datos disponibles. Veamos. En el saber popular, la piedra
filosofal es un elemento legendario con la propiedad de transformar en oro los
metales vulgares. El diccionario enciclopédico de Gaspar y Roig (Madrid,
1853-55), la define como “arte pretendido de hacer oro por la
transmutación de los metales, secreto que era la base de la Alquimia, y
cuyo descubrimiento ha ocupado en vano a todos los sabios de la Edad Media.
Unos buscaban la piedra filosofal en el rocío expuesto al sol; otros en
los metales, y sobre todo en el mercurio privado de azufre o en el azufre
separado de los metales.” El diccionario de la RAE es mucho más
escueto; se refiera a ella como la “materia con que los alquimistas
pretendían hacer oro artificialmente”.
Ya va su mente atando cabos, ¿verdad? Está
claro: si esta zagala se restriega una cucharilla de latón por la
entrepierna, al día siguiente ese pedazo de latón se cotiza como
el oro, y después de la oportuna campaña de publicidad,
más, mucho más que el oro.
Hoy, último día del mes de marzo de 2012,
en noticiasdemurcia.com podemos publicar que hemos llegado al final de una
búsqueda que ha durado siglos y que ha ocupado las vidas de numerosos
estudiosos: la piedra filosofal es el coño de Scarlett Ingrid Johansson.
12.03.30 “Esto
hablas, esto comes”. Lo más cool
en restauración
Una de las últimas y más arriesgadas
tendencias en la gastronomía murciana es sin duda la del restaurante
Pan8 (Acisclo Díaz, 12, Murcia capital), y no nos referimos al derroche
de ingenio de su nombre, claro que no, sino a lo que ofrece en el menú,
claro que sí. Porque claro, lo más importante de un restaurante,
para empezar, es que a los potenciales comensales les quede clara su oferta, y
si para ello todo ha de estar muy claro, mucho más la carta que se
exhibe junto a la puerta, que no solo debe ser lo más clara posible (la
carta, no la puerta, al menos no necesariamente, claro), sino que debe ser
igual que la que luego se entrega al comensal (vamos, que debe tener escrito lo
mismo y en el mismo lenguaje claro). Por claridad, más que nada, porque
si en la puerta anunciamos unas cosas pero luego en la mesa ofrecemos otras
(aunque sea de una forma igualmente clara), el cliente podría pensar que
algo no está claro y pedir aclaraciones. Y probablemente no solo un
cliente, sino la mayoría, con lo que el jefe de sala (o el encargado,
claro), tan entretenido estaría aclarando las cosas que hubiese que
aclarar que descuidaría sus otras tareas, causando una clara
confusión en el equipo de camareros, con la consiguiente clara
descoordinación en el servicio, lo que seguramente llevaría al
restaurante a un claro desastre. Así que parece claro que en esta
cuestión, innovaciones ninguna: lo que se ofrece en la puerta ha de ser
lo mismo que en el comedor, y lo más claro posible. En fin, volvamos al
título de este claro artículo. “Esto hablas, esto
comes”. ¿No lo acaban de ver claro? Pues para aclararlo, nada
mejor que una imagen ¿no? Claro, claro; aunque más claro si son
tres



Ahora ya está claro ¿no? En el
‘Menúejecutivo’, los hispanoparlantes pueden elegir entre
solomillo ibérico y pescado del día (el que haya, o sea, el que
sea), mientras que para los angloparlantes hay carne de vacuno joven o lubina a
la parrilla. ¡Toma ya! ¡A esto se le llama asumir riesgos, pese a
quien pese! Es como si este restaurante hubiera decidido hacer suyos los
principios de una bienal de Arte Moderno
y aplicarlos a la carta, con la transgresión como eje central. Imaginen
las caras de unos ejecutivos murcianos que acaban de mantener una importante
reunión de negocios con colegas británicos en la sede de la CROEM
(a pocas decenas de metros) y deciden rematar la faena con una comida en el
Pan8, y al llegar al segundo plato los murcianos reciben cerdo y sardinas y los
otros ternera y lubina… ¿No serán sus expresiones una
auténtica performance?
¡Si parece algo sacado de la mismísima preclara cabeza del
consejero de Cultura y Turismo, Pedro Alberto Cruz!
Mentes poco evolucionadas o forasteras, desconocedoras
del clima rabiosamente moderno y transgresoramente artístico que vivimos
en Murcia desde hace años, pensarían que estamos simplemente ante
errores de traducción. Pero nada más lejos de la realidad, porque
el restaurante Pan8 lleva varios meses exhibiendo ese mismo menú, tiempo
de sobra para advertir y corregir cualquier hipotético error.
Además, este establecimiento empezó con tan novedosa propuesta
hace años, de una forma más tímida eso sí. He
aquí unas imágenes de la carta en marzo de 2010



En el menú de los lunes había chuletas de
cerdo para los murcianos y cordero asado para los pérfidos albiones.
¿Lo ven? Pues lo que les decía: “Esto hablas, esto
comes”.
12.03.28 La portada de la catedral de La
Habana se inspira en la de Murcia
“Quien hizo la portada de la catedral de La Habana,
seguramente se inspiró en la catedral de Murcia. Fíjense en la
composición, tengo pocas dudas de que la nuestra está
influenciada por la de ustedes.”

La declaración anterior nos la hizo el historiador
oficial de la ciudad de La Habana, Eusebio Leal, durante un paseo por el barrio
de La Habana Vieja en el que le abordamos, y tras identificarnos como
reporteros “españoles, de Murcia”.

La verdad es que lo que andábamos buscando era
información sobre murcianos emigrados a Cuba y establecidos en La
Habana, para conocer su número e identificar, si era posible, a algunos
de sus descendientes y entrevistarles. Después de investigar en la
embajada y en algún otro sitio al que nos encaminaron desde esta y no
encontrar nada, nos topamos por casualidad con don Eusebio, así que nos
acercamos respetuosamente y le hablamos de lo que estábamos haciendo,
por si podía darnos alguna pista. Él se excusó por no
poder ayudarnos, y nos invitó a escuchar “algo que seguramente no
conocen sobre la relación entre Murcia y La Habana”. Y nos dijo
las palabras con las que empieza este artículo.
12.02.03 San
Blas
La veneración a este santo en el barrio murciano
de Santa Eulalia se remonta a 1265, año en que tomaron la ciudad las
tropas de Jaime I el Conquistador, precisamente un 3 de febrero, festividad de
San Blas, haciendo su entrada por la Puerta de Orihuela, que estaba situada en
esta zona. En la actualidad estas fechas se traducen en una de las fiestas
populares más castizas y arraigadas de la ciudad de Murcia.
Tradicionalmente los festejos dan comienzo la última semana de enero, y
giran en torno a tres días señalados: el 2 de febrero, festividad
de la Presentación del Señor, popularmente conocida como
‘la Candelaria’, porque tiene lugar la procesión de las
candelas; el 3 de febrero, festividad de San Blas; y el día 12 del mismo
mes, fiesta de la santa que da nombre al barrio.

Hay una creencia popular que afirma que Salzillo, al
realizar la talla de San Blas que se encuentra en la parroquia de Santa
Eulalia, le puso la cara del cardenal Belluga, pero eso solo lo podría
corroborar el propio Salzillo. La realidad es que San Blas fue médico y
obispo de la ciudad de Sebaste, antiguamente en Armenia y hoy parte de
Turquía, así que sus rasgos faciales podrían ser similares
a los de Charles Aznavour, o a los miembros del grupo System of a Down, la
actriz y cantante Cher o las multimediáticas hermanas Kardashian,
personas todas ellas de origen armenio. Volviendo al santo, su
hagiografía nos cuenta que fue martirizado por los romanos a principios
del s. IV, después de haber entregado su vida a la oración y a la
curación de cuantos enfermos se le acercaban, tanto personas humanas
como animales. Tradicionalmente se le atribuye un poder especial para prevenir
y sanar afecciones de garganta y, de hecho, es el patrón de los
otorrinolaringólogos y los laringectomizados.

Toda la plaza de Santa Eulalia se llena en estas fechas
de puestos de regalos y chucherías, con los tradicionales rollicos y los
colgantes de San Blas como ejes centrales, así como de diversas
atracciones feriales. Una excelente opción para pasar una agradable
tarde en familia. El colofón de las fiestas vendrá el domingo 12
de febrero, con una misa a las once y media de la mañana, posterior
procesión por las calles del barrio, y paella gigante en la plaza de la
Candelaria.
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